Tras la charla “Simbología y movimiento”

Escribo esto sin haber acabado siquiera las jornadas aún, para agradecer la atención y el buen rato que pasamos, y responder algunas preguntas a los que hayáis pasado a ver esta página a raíz de la charla de ayer.

Quería daros las gracias y deciros que he tomado nota de todas las cosas que me dejé en el tintero. Pronto colgare aquí un resumen de lo que expuse y las referencias bibliográficas para quien quiera leer algo de lo que comenté (a veces una charla Ted es suficiente, otras no), y seguiré ampliando para quien esté interesado. Las preguntas, consultas y críticas fundamentadas son bienvenidas y necesarias en este sitio.

Las implicaciones de lo que sugerí ayer (puesto que solo di pinceladas sueltas de un asunto muy amplio) dan para mucho en la teoría y en la práctica. En primavera espero poder organizar un fin de semana completo para ello. Mi idea no es la de presentarme como maestro, sino solo como un nodo: como conexión para personas que empiezan a buscar, a preguntarse cosas, pero que no se conforman con cualquier respuesta y prefieren una bien fundada y argumentada que quedarse sin más con la opción más agradable. Si miráis el post anterior veréis que se lee en un rato y es poco concreto, pero los enlaces profundizan más y dan para mucho rato.

Mi maestro Miguel Jerónimo me dijo una vez que quizá yo era como el ermitaño del tarot: parado con un farol en un cruce de caminos para indicar las opciones a otros. Pero me cansé de estar solo como el ermitaño y quiero que me acompañéis si os parece. Sé que se gana más prometiendo “sanación desde fuera”, pero yo sólo ofrezco entrenamiento (aunque sea de muchos tipos diferentes) y algo de ayuda para comprenderlo.

El Ermitaño del tarot también le resultaba sugerente a los de Led Zeppelin. Pero ojo: servidor es más de Bonham que de Plant ;)

El Ermitaño del tarot también le resultaba sugerente a los de Led Zeppelin. Pero ojo: servidor es más de Bonham que de Plant ;)

No tengo un conocimiento enciclopédico (ni falta que hace), pero siempre he tenido curiosidad por cómo funcionan las cosas y las personas, y no ver la tele entre otras cosas da mucho tiempo para aprender. Siempre he cultivado amistades entre personas más inteligentes, sabias o cultas que yo. He hecho por aprender de lo que eran mis limitaciones. Siempre he escuchado los argumentos a favor y en contra de cada cosa, y he dedicado años a separar grano de paja. Y soy joven, pero es que empecé de niño a hacer todo eso.

Como visteis, mi punto de vista es más bien el del escéptico que se maravilla con la naturaleza sin fiarme mucho de nuestra limitada percepción, y soy por tanto crítico con ciertas cosas que se han dicho en las jornadas, pero eso no ha sido impedimento para que hayan tenido a bien dejarme un hueco desde el primer año. Por eso también agradezco que se me haya facilitado esa audiencia a la que espero haber aportado algo y hacerlo más en el futuro. Hemos sido ponentes distintos y cada uno habla por sí mismo y tiene su propia idea de conciencia y quizá hasta de salud, pero como dije el sábado, no hay que hacer bandos porque esto va de aprender y eso no es algo competitivo sino todo lo contrario.

Esperando que volvamos a vernos, os mando un abrazo.

Atención y focalización

Decíamos que el estado de paz interior (entendido como un estado de confort y de control del estrés, seguridad, etc) no es algo irreal, o no tiene por qué serlo. Practicar regularmente la atención plena -sea como ejercicio de higiene mental o para controlar el stress diario, la propia forma de pensar y de implicarse emocionalmente con los pensamientos- es lo que da resultado y esa práctica debería ser el eje del trabajo, aunque se sustente sobre una u otra teoría. La coherencia será lo que le dé validez.

"La muerte de Sócrates", de Jacques-Louis David

“La muerte de Sócrates”, de Jacques-Louis David

Como siempre, todo trabajo personal se puede interpretar de forma más o menos religiosa, según el punto de partida de cada cual. Sin embargo, una explicación fisiológica es completamente plausible. Por ejemplo, la respiración abdominal estimula el nervio vago, con lo que se libera acetilcolina al corazón y este disminuye su frecuencia.  El control postural ayuda a romper el círculo vicioso de una respuesta simpática aumentada (elevación de los hombros, exceso de tensión en la musculatura cervico-facial, etc). Y en los efectos a largo plazo, la propia adaptación del cerebro: el trabajo de la neurocientífica Sara Lazar muestra cómo la meditación de hecho puede no solo reducir síntomas relacionados con el insomnio, la falta de concentración, la ansiedad y el estrés, etc, sino que puede producir cambios físicos en regiones cerebrales clave para la memoria, la empatía y el equilibrio anímico.

thicker cortical areasHay que decir que los datos clínicos, fisiológicos, etc, son importantes, necesarios sobre todo para los facilitadores, para asegurarse de que uno hace algo útil y no peligroso y para saber qué resultados reales se pueden esperar, y se hacen necesarios para evitar caer en manos de indeseables, pero no son la práctica en sí. A la hora de practicar es mejor pilotar desde la subjetividad (por ahí hasta se han inventado el verbo “vivenciar“): esos datos de antes no es fácil que por sí mismos produzcan las sensaciones que nos guiarán en la práctica. Por ejemplo, saber que es perjudicial para la salud no es suficiente para dejar de fumar, explicar cómo funcionan los erectores de la columna no es más útil en una clase de pilates que inculcar una actitud postural de seguridad… Esto explica la necesidad del mito como mapa.

Por eso mientras se medita, quieto o en movimiento, no se teoriza, ni siquiera se ha de valorar la opinión.el-arbol-no-te-deja-ver-el-bosque_-680
La meditación entrena la capacidad de focalización y/o la de desfocalización: no sólo aprendes a “mover el foco” (apuntar a algo y mantener la concentración), me refiero a ampliarlo: se baja el gasto en filtraje e interpretación dejando más recursos a la percepción de los fenómenos, con lo que “caben más” de estos. La atención es más limitada en amplitud cuanto más detalle se busque, así como pasa con la cognición.

FocusDesde el punto de vista del Zen, Dokushô Villalba pone como ejemplo las luces de un cine. Digamos que tenemos una corriente limitada: podemos iluminar toda la sala del cine con la intensidad justa para que la gente encuentre su sitio, o aplicar toda la corriente en un foco hacia la pantalla, viendo así sólo la pantalla, pero con toda nitidez. Cuando fijamos toda la atención en una sola cosa y usamos los recursos de la mente para entenderla e interpretarla, el resto pasa desapercibido.

También se aprende a no confiar demasiado en lo que creemos haber percibido, y a ser humildes con respecto a lo que se nos puede haber escapado, y como resultado de todo ello a ser menos vulnerables a las manipulaciones de quien conoce esos mecanismos (y los pone al servicio del lado oscuro), y a disfrutar del juego sano con que podemos aprender a conocernos.