La fuerza explosiva de los gatos y el “fajin”

Hace tiempo que acabo relacionando todo lo que veo con el Taijiquan. Eso se debe a que la mente humana funciona así, orientándose a lo que enfoca mucho tiempo, pero también se debe a que el “taiji” (yin-yang) está en todas partes ateniéndonose a su significado original.

-¿Hasta en los vídeos de gaticos?
Pues sí. Pero es que además los gatos son un perfecto ejemplo para estas cosas: son de forma innata unas eficientes “máquinas de Taichi” de las que se puede aprender mucho.
gato-saltando

En este caso concretamente sirve de ejemplo para el fajin. Observad como no retrocede para coger impulso, quizá un leve encogimiento al bajar en el momento que libera las zarpas del suelo, al dejarse caer un poco hacia la línea de fuerza que nace de las patas de atrás. Entonces se dispara la tensión linealmente, como cuando despega un cohete pero en un ángulo más bajo y toda la energía va dirigida al mismo sitio. Como si una hoja cae sobre el chorro de una manguera y sale disparada al tocarlo.

Fa jin significa emisión de “`jìn”, una de las muchas palabras que se traducen alegremente como “energía”, en este caso explosiva, y que nace de la expansión desde la estructura correcta y gracias a esta produce impactos penetrantes al estar apuntalada en el suelo. No consiste pues en hacer movimientos rápidos en medio de la forma sin más. Conviene ejercitarlo solo cuando se reconocen las líneas de esa estructura y se usan bien las rotaciones, manteniéndose el cuerpo libre de bloqueos por exceso de tensión.

Mi gato me enseñó a meditar

night-and-cat Mi gato no es de mi propiedad:
Es mi gato como mi hermano es mi hermano.
.
Mi gato duerme mucho, pero sabe estar despierto.
Mi gato anda despacio, pero caza como un rayo.
Sus ojos inteligentes reflejan su sabia mente vacía.

    

     En el entretiempo
     las cañas bailan al viento
     fresco de la noche

Un gato, en silencio, recorre su sombra.