Acción vs. ilusión (III de III)

(Leer parte Iparte II)
café mágicoEste post en tres partes empezaba marcando diferencias entre la manera de ver el mundo de aqui y la oriental, en especial desde el taoísmo más “terrenal”. Esto es importante si se quieren utilizar esas cosas sin malinterpretarlas a través de nuestro prisma occidental, si lo que buscamos es sacarles algo real en lugar de sólo darle un barniz a nuestras pretensiones superficiales de “espiritualidad”.

He acotado desde la negación, porque como decíamos, necesariamente definir algo implica dejar cosas fuera y otras dentro. Y nadie limpia las ventanas sin buscar activamente las manchas. Luego mira por ellas para ver el resultado y, si lo ha hecho bien, este debe ser el de no ver los cristales, sino a través. En fin, toca ser constructivo. Es decir, ¿para qué todo esto?…

Acabé diciendo ¡aquí es donde empieza la magia!”  Y bien, ¿por qué?

Porque cuando se miran estas diferentes formas de conocimiento sobre un asunto contruth view coherencia, no se genera una idea contradictoria para cada conveniencia, sino una sola amplia visión gracias a la multitud de referencias que se apoyan entre sí. Una visión siempre mejorable desde varios frentes de investigación, pero por eso mismo cada vez más amplia, más coherente y más certera.

A los enamorados de lo oriental como el Sr. Ye lo estaba de los dragones les invitaba a entender de forma coherente el taijitu. Un ejemplo maravilloso de lo acertada que puede ser la intuición del taoísmo más básico sería este, donde una vez más el gran Feynman nos echa una mano.

Otra cosa a favor del taoísmo es que no ataca la idea de libertad/autonomía porque no te quita nada tuyo.

Cuando ya entiendo realmente el proceso de elaborar cerveza del que hablábamos aquí, puedo trascender el método de ensayo y error, y hacerla a mi gusto o aprovechando los ingredientes a mi disposición. Esta trascendencia es algo muy nuestro como humanos, y hace peligrar la posición de los mercaderes de promesas espirituales, que por ello atacan cuanto pueden esta forma de conocimiento.

Que no te vendanDe modo análogo al de la cerveza, si sabes cómo funcionas tú, puedes hackear (en el correcto sentido de usar y compartir el conocimiento, la inteligencia y el ingenio para extender capacidades) tu desarrollo de forma autónoma, lo que viene a ser hacerte responsable. Y no es necesario conocer todos los mecanismos: simplemente yo sé que si no duermo luego tendré sueño. Sí me conviene comunicarme constantemente con personas que saben más que yo, cada uno de lo suyo. Por eso es autónomo, no independiente, y en justicia debes compartir tu logros, calibrándolos además al hacerlo.

De modo que sí, entender las necesarias reglas del juego. Surfearlas si quieres. Pero un surfero “monta” la ola, no deja de reconocer su grandeza, no se cree superior a ella. Y más le vale no subestimarla, porque perderá. Hay que surfear la realidad tal como es, cocinar con los ingredientes que tienes, no con los que desearías tener.cubo-de-rubik-en-2-pasos

“Resolver” el cubo de rubik desmontándolo, o cambiándole las pegatinas, vale solo si el objetivo es verlo acabado. ¿Pero sería ese el objetivo en ese caso?. Hay técnicas para resolver el cubo. Y son mas difíciles de aprender que lo de las pegatinas. Pero es lo que hay si quieres el beneficio. La “magia” siempre tiene su precio.

Hay que saber hacer caso a profesionales para hacer ciertas cosas bien, claro. Pero no es que mientras no vayas al psicólogo no estés teniendo vida psicológica, o que mientras no vayas al nutricionista no tengas dieta, o que no puedas cambiar una rueda sin llamar al servicio de atención en carretera. De una u otra forma, vives sin ellos la mayor parte del tiempo. Y si no es así, si para todo cuentas en todo momento con las instrucciones precisas de otra persona, tienes un problema.

No quiero ni necesito pues convencerte de que tomes el poder, de que decidas por ti mismo y todo eso. Sólo te digo que te guste o no, de una u otra forma, ya lo estás haciendo. Y aunque trabajes en equipo, tu parte de la tarea seguirá siendo tuya.

En la visión ecuánime del taoísmo práctico, como de la ciencia, se renuncia al orgullo de creerte más que el propio cosmos, a cambio puedes tener el gozo de reconocerte parte. Pero no es más dulce que el té solo: hay que aprender a sacarle el gusto.

Lo que hagas con eso, cómo te hagas responsable del uso de esas herramientas, te enfrenta a otra vuelta de tuerca.
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La primera cerveza

Imaginemos.

Hace un buen puñado de siglos, alguien se dejó abierto el recipiente donde guardaba el grano, y la lluvia cayó dentro. Aquello fermentó, pero no era tan fácil conseguir comida para ese hombre como para tirarla sin más aunque estuviera pocha. De modo que, con el valor que da el hambre, se decidió a probarlo descubriendo una embriagadora experiencia muy interesante. ¡Debía de ser un regalo de los dioses!

ancient-egypt-beerDeterminado a ver si podía repetir la experiencia, pudo intentar recordar todo lo que dio lugar al brebaje. La orientación del recipiente, la fase de la luna, el tipo de grano… Y en fin, hoy tenemos cerveza, por hacer la historia corta. Pero se tardó mucho en saber a qué se debía eso de la fermentación. Seguramente el procedimiento se fue afinando por ensayo y error desde mucho antes de los asirios y los egipcios, que ya tenían cerveza.

Podría decirse entonces que no es necesario saber nada de las levaduras o enzimas para conseguirla. El problema es que el método de “ir probando” no da lugar con facilidad a un entendimiento general que pueda servir a otros propósitos, no facilita tampoco una respuesta óptima, y además es muy lento y costoso. Cuántas generaciones tras ese hombre imaginado pudieron andar preocupándose por esa fase de la luna, orientación, cánticos etc, como parte del proceso, hasta darse cuenta de que la mayoría de la “receta” era innecesaria.

No sólo innecesaria, sino que a veces nociva: al considerarse asunto divino el sacerdote de turno podría exigir una parte, por ejemplo. Con esta misma lógica, creer en que este mundo funciona gracias a otro mundo paralelo en el que, digamos, se me prometen cosas estupendas -a abonar tras mi muerte-, podría llevarme ya no solo a pagar un tributo innecesario, sino a pagar con mi vida o las de otros. No voy a desarrollar ejemplos de esto, jueguen ustedes que seguro conocerán muchos en ámbitos diversos, desde la política hasta el software.

De modo que, si en lugar de entender cómo funciona algo me quedo con cualquier explicación que me den, con tal de que funcione de forma aceptable, tendré al menos dos problemas:

voltaire creer1- Alguien puede incluir alguna premisa irreal y no podré darme cuenta. Abusarán de mí gracias a ella, pues un enunciado que incluya falsedades puede llevar a cualquier conclusión (“si dos más dos son cinco, yo soy el Papa“).

2- No podré mejorar, cambiar o adaptar la receta. Siempre seré esclavo de un ritual que en sí no aporta nada al resultado que busco, y me tendré que conformar con lo que salga.

¿Se os ocurren más?

Poderes mágicos normales I: Lectura de pensamiento

PEROGRULLER  ALERT

PEROGRULLER ALERT

Llega el otoño y con él la recolección de conclusiones de lo sembrado en el desparrame veraniego (la retracción del elemento metal)… si a alguien le apetece reflexionar sobre lo que hizo. Pronto empieza el curso, y se retoman las clases regulares, y me dispongo a ser un poco más positivo, que no todo puede ser despotricar.

También iba tocando seguir aclarando el porqué de este blog, de su título, y las razones de que sea tan puntilloso con ciertas cosas.

Pues como no te muevas te vas a hinchar...

Pues como no te muevas te vas a hinchar

¿Por qué meterme tanto con corrientes que incentivan el optimismo, el empoderamiento personal y todo eso? No suena tan mal. Soy así de antipático, pero ¿es eso acaso lo que hacen realmente?

En cierto modo buscar poderes mágicos teniendo ya los que tenemos es evadirse de la responsabilidad de hacer las cosas. Y lo mejor es que si luego no consigues lo esperado ¡la culpa es tuya porque no fuiste suficientemente positivo -o lo que sea! Como negocio desde luego es perfecto, no se admiten reclamaciones y uno hasta se siente culpable si cree que debiera presentar una. La religión organizada de toda la vida, solo que ahora sin cabeza, lo que puede ser peor aún.

Pero vamos a lo positivo, como decíamos: ¿De qué estoy hablando? ¿Qué poderes son esos que tenemos? Bien, es sentido amplio, y por definición, son todo lo que puedes hacer ahora mismo. Probablemente puedas rascarte un pie. Si efectivamente puedes y te parece poca cosa, recuerda si alguna vez te ha picado bajo una escayola, o imagina no tener pie. Ciertamente no somos nada objetivos en este asunto, y sólo percibimos y comprendemos por comparación. Así, la riqueza o el poder se miden no por “cuánto”, sino por “cuánto más”. Aquí llenamos piscinas mientras que en otros sitios uno lo daría todo por un litro de agua turbia.

El valor de mis poderes depende pues del contexto, ¿y de qué más? ¿Depende del uso y ejercicio que les dé o eso debe ir implícito en la definición? Porque podemos hacer muchas cosas interesantes e incluso necesarias que no hacemos.

Pero vamos al asunto. Por empezar con alguno, este es uno de tus superpoderes:


LECTURA DEL PENSAMIENTO
telepathy

No diré telepatía porque eso en su definición incluye “sin intervención de agentes físicos conocidos”, y aunque uno saque mucha información sólo de la forma de mirar o moverse de otro, la vista implica agentes físicos bien conocidos.

Ya he escrito alguna vez que uno de los poderes con que demasiada gente fantasea, el de saber qué piensan las personas a nuestro alrededor, es algo tan simple que no me da pereza regalarlo. Hay algo al menos que ya sabemos.

Independientemente de su historia particular, tanto un jefe retorcido, como un niño enrabietado, un amigo que niega con la cabeza sonriendo, un tipo que refunfuña andando solo por la calle (o en un blog), todos los conductores iracundos del planeta… quizá demasiado a menudo a todos nos anida lo mismo en la cabeza: que tenemos razón. Muchas cosas en nuestro pensamiento y comportamiento parecen fundamentarse en esto.

Y, por supuesto, a la hora de racionalizarlo, lo común es que vayamos derechos a la acepción de “razón” numerada con el siete en el diccionario de la RAE: “Justicia, rectitud en las operaciones, o derecho para ejecutarlas“, y no tanto al “acto de discurrir”.

discrepanciaPor mi parte creo que la razón debería ser para razonar -como un productivo juego en el que pierde quien se toma demasiado en serio-, no para construir un castillo inamovible y defenderlo ciegamente. La lógica no necesita tanto ser defendida o salvada, como ejercida. Eso de ceder casi siempre lo aplicamos en un solo sentido: nadie negará que suele darse un sesgo a la hora de decidir entre la idea de uno mismo y una ajena. Pero si mi idea honestamente me parece más acertada, ¿no habré de defenderla? Entonces, ¿cuándo parapetarme ante un ataque y cuándo no? ¿Dónde poner el límite?

Hay quien ha propuesto que no hay por qué ponerlo en ninguna parte: no importa si las ideas son tuyas o mías, importa si cuadran con el funcionamiento de las cosas o no. Uno puede tener que defenderse de acciones nacidas de creencias, pero ni la gravedad ni sus leyes, por ejemplo, tienen nada personal contra ti y más vale negociar con ellas que negarlas. Conseguir algo de certeza en otros campos se hace mucho más difícil.

Pero lo que está claro sin discusión es que con muy poco podemos saber más de lo que creemos. ¡Si hasta podemos leer el lenguaje gestual de un coche! Por el rabillo del ojo y sin ver al conductor se nota si ese que viene por la rotonda se te cruzará de carril de mala manera. Tras lustros de navegar rotondas, puedes verlos venir a la legua.

Esa lectura puede entrenarse hasta límites sorprendentes, los echacartas(,) psicópatas y meditadores pueden adquirir buen ojo para eso, aunque sea por diferentes razones y motivaciones.

La gracia es que ese superpoder, desde otro punto de vista, puede (y a veces debe) considerarse un defecto.

Al interpretar el pensamiento de otros tendemos a realizar juicios repentinos sobre los demás, creyendo saber lo que el otro siente o piensa, sin tener ninguna duda al respecto y actuando en consecuencia. En base a ello su pensamiento interpreta, a la vez que se hacen presunciones sobre cómo reacciona la gente ante las cosas que le rodean y particularmente cómo están reaccionando los demás ante uno mismo: por ejemplo: “Los demás piensan que lo que yo digo no merece la pena” […] “No voy a llamarle para salir porque sé que me dirá que no”… La atribución de la evaluación negativa se hace sin presentar dudas ni evidencias y se reacciona ante estos pensamientos como si fuera un hecho real, seguro y totalmente cierto. Se tiende a adivinar lo que piensan los demás sin tener ninguna base que lo justifique y generalmente se hace de forma muy negativa y totalmente equivocada, anticipando y respondiendo en función de nuestra propia interpretación.

También existe la posibilidad de leer a favor de uno y pensar, por ejemplo, que alguien se muestra muy interesado por lo que decimos, porque nos mira fijamente sin casi pestañear… cuando en realidad no está entendiendo nada o no se atreve a decirnos que necesita ir al lavabo.

   Sea la situación que sea, mejor es obtener información de nuestro interlocutor preguntándole directamente y así contrastar con lo que nosotros pensamos. Nos evitaremos crear espejismos.

(Art. completo aquí)

Gran poder conlleva gran responsabilidad, ya nos avisó Spiderman. Y los cuentos tradicionales, y las escuelas alquímicas de aquí y allá… todas nos dicen que la magia SIEMPRE tiene un precio. La Naturaleza no da duros a cuatro pesetas.

¿El lado positivo, entonces? Este superpoder en concreto funciona si pagas el precio correspondiente, es decir siempre que se empiece por mirar de frente y sin tapujos a los propios sesgos y roles, si no, todo serán solamente prejuicios, útiles pero poco fiables y nada creativos. Es mucho más fácil entender lo que hacen otros si entiendes por qué haces tú lo que haces.

Imagina que te ofrecen el poder de ver a través de la ropa (y supongamos que te interesa tenerlo), pero con la condición de ir siempre desnudo. ¿Saldrías? Piénsatelo.

 manolito-confianza(Ver “Poderes mágicos normales II: Viajar en el tiempo“)