Coordenadas

Si un día quedamos para tomar algo, necesitamos saber ciertas coordenadas. Un lugar en el espacio y el tiempo para coincidir. No basta con desear verse, hay una realidad a la que ajustarse.

truth view

Alguno habrá que diga que realmente es una pirámide solo porque él lo dice…

Quedamos en la calle X, pero la calle X es muy larga. Así que añadimos “a la salida de metro tal”. Otro diría “frente a la tienda cual”. O bien “donde se cruza con la calle Y”. Todas esas referencias son ciertas. Y todas juntas me dejan más tranquilo de que no me voy a confundir de sitio.

Además, necesitamos una hora. Tú puedes tener apuntado “en calle X con Y, a las 20h”, y yo “frente a metro Tal a las ocho de la tarde”, y no tendríamos problemas para coincidir, pese a parecer informaciones diferentes. No lo son en este caso, son solo formas diferentes de decir lo mismo.

Ahora bien, si no nos llegamos a ver, puede que tuviéramos datos diferentes, o que uno de los dos -o ambos- los hayamos interpretado mal. Da igual lo convencidos que estuviéramos: nos hemos equivocado y no hemos conseguido el objetivo. Estar convencido de estar en lo cierto no sirve de nada por sí mismo: de ser así no existirían los errores y siento deciros que existen.

Incluso es posible que ambos compartamos el mismo error y sí que nos encontremos, y nunca nos demos cuenta de que partíamos de un error. Hasta que invitemos un tercero, quizá, y le dejemos tirado al pobre, que no entenderá nada cuando le digamos que le estuvimos esperando…

Contrasta siempre las pruebas

Contrasta siempre las pruebas